lunes, 21 de febrero de 2011

Sentimientos que no puedo sacar

SIN MITAD
Nunca supe lo que el mundo puede pesar
ayer todo y ahora otro pasaje más
nunca esperas que la china te pueda tocar
hasta que llega y te deja en la ocuridad

No hay fuerza que pueda
devolverme hoy la claridad
no hay canciones que llenen
el vacío de mi soledad

Siempre piensas que tu niña no te va a engañar
pero ayer lo pudiste comprobar
de la mano y besando a ese chaval
poco a poco te quedaste sin lugar



Y SI  EL MIEDO


Sientes miedo, miedo a confiar,
si no entregas, nunca llegarás. 
Tanto miedo se apoderará 
de tu cuerpo y te encerrarás. 
Y si el miedo me coge y me mata,
y si el miedo me arrastra hasta el sitio en que no quiero estar.
Y si el miedo me engancha. 
Sólo te pido que nunca me dejes de hablar.

Y si el miedo me gana este pulso, 
y si el miedo me invita a mi sólo a jugar. 
Y si el miedo me pide mi cuerpo, 
doy la espalda y le digo no quiero jugar, no quiero jugar. 
Ya no quiero jugar, no quiero jugar. 

Sientes miedo, miedo a ser real,
a enfrentarte a la realidad. 
Mucho miedo es un mal final 
de tu vida, de tu libertad. 
Y si el miedo me gana este pulso, 
y si el miedo me invita a mi sólo a jugar.
Y si el miedo me pide mi cuerpo 
doy la espalda y le digo no quiero jugar. 
Y si el miedo me borra del cuento, 
y si el miedo me encierra en la oscuridad.
Y si el miedo me quiere en su fuego, 
doy la espalda y le digo no quiero jugar. 

Y si el miedo me gana este pulso,
y si el miedo me invita a mi sólo a jugar.
Y si el miedo me pide mi cuerpo 
doy la espalda y le digo no quiero jugar. 

Y si el miedo me borra del cuento,
y si el miedo me encierra en la oscuridad.
Y si el miedo me quiere en su fuego, 
doy la espalda y le digo no quiero jugar, no quiero jugar.
Yo ya no quiero jugar.


UN SUEÑO













lunes, 7 de febrero de 2011

Y entonces, cuando creo que ya lo tengo todo claro, aparece algo que vuelve a desequilibrarlo todo. De repente, nada funciona bien. Necesito volver otra vez a pensar qué hacer. Si nada de esto hubiera ocurrido... Pero no he podido hacer nada por evitarlo. Hay sentimientos que no desaparecen sin más, simplemente... consigo enterrarlos en alguna parte, ocultarlos bajo llave. Pero siempre hay alguien que puede hacer que vuelvan a aparecer de nuevo, para confundirme aún más.



Los muros que construimos alrededor de nosotros nos protegen contra la tristeza, pero también impiden que nos llegue la felicidad.