Yo no busco nada raro, sólo alguien que me eche de menos aunque hayamos pasado todo un día juntos. Alguien que se ponga nervioso al verme, que no se aburra de mis charlas aunque pasemos cinco horas al teléfono, que se alegre de escucharme. Alguien que me acompañe siempre a casa y haga divertido el camino, por más largo que sea. Alguien a quien pueda besar por un simple impulso sin sentirme atrevida. No me importan los regalos, las cenas ni las invitaciones, mientras el demuestre admiración, me conformo con saber que conmigo es donde más le gustaría estar siempre. Y si estuvieras aquí, nada me gustaría más que vivir todo CONTIGO. Y que conozcas todas y cada una de mis sonrisas, que elija quedarse conmigo aunque tenga otros planes. Que sienta que antes de mí ninguna otra existió, que sus amigos se cansen de escuchar mi nombre. Que el piense en mí, mucho más de lo que lo acepta, que sienta que se cae el mundo si discutimos, y me abrace tirando su orgullo a la mierda. Alguien que me haga reír hasta llorar, y me haga reír cuando no pueda dejar de llorar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario